¿Qué sucede cuando perdemos un diente?

La pérdida de un diente no solo acarrea consecuencias estéticas, también puede afectar a la funcionalidad de nuestra boca. Esto se debe a que cuando se produce esta caída, el resto de piezas dentales contiguas intentan salvar esta dificultad desplazándose de su lugar original y deriva en problemas masticatorios y digestivos. Por este motivo, la importancia de buscar una solución es mayor de lo que se suele creer.

¿Qué se puede hacer?

Las prótesis removibles son una excelente solución para aquellos pacientes que han tenido que enfrentarse a la pérdida de alguna pieza dental. Cuando hablamos de prótesis removibles nos referimos a lo que comúnmente se conoce como “dentadura postiza”. Este aparato sirve para anclar nuevas piezas mediante sujeciones metálicas a los dientes que aún conserva el paciente.

Según nuestro Estudio sobre la Salud Bucodental en Población Residencial Geriátrica en Catalunya, hay una clara relación entre el aumento de la edad y el uso de prótesis de este tipo.

¿Por qué escoger una prótesis removible?

Este sistema tiene dos ventajas elementales frente a otras opciones de tratamiento. En primer lugar, su coste. En Dental Residency creemos en la labor social que realizamos, por eso nuestros precios están adaptados a las circunstancias económicas de nuestros pacientes, también en el caso de las prótesis removibles.

La segunda ventaja es su mayor facilidad para el cuidado y la higiene frente a otras opciones como las prótesis fijas. Una parte esencial de nuestra labor odontológica es concienciar acerca de la importancia de una buena salud bucodental preventiva. Por eso nos parece una opción recomendable para nuestros pacientes.

¿Qué cuidados requiere una prótesis removible?

Aunque su cuidado es más sencillo que otras prótesis o implantes, no se debe descuidar. Un número a destacar entre los datos de nuestro estudio es el porcentaje de residentes que necesitan una reparación en las mismas. Oscila entre el 6’7% (entre 65 y 75 años) y el 11’8% (más de 95 años). El otro trabajo de mantenimiento imprescindible es el rebasado de las prótesis, que consiste en el ajuste de las piezas a la encía y que se recomienda realizar cada dos años. En torno a un 10% de los residentes dan muestra de necesitarlo.